Una forma de poder ayudar a las personas en peligro de suicidio


TEMAS DE SUICIDIO

Una forma de poder ayudar a las personas en peligro de suicidio
es conocer cómo se sienten en esos momentos.

Es común en ellas sentirse terriblemente solas, sin nadie interesado que las entienda. En muchas oportunidades, el aislamiento en que se sumergen les facilita estos sentimientos. Con frecuencia consideran a la vida carente de sentido alguno, suponen que las demás personas se sentirían mejor si ellas no existieran y es preferible estar muertas. Se sienten pesimistas, creen que nada les ha salido, les sale ni les saldrá bien en sus vidas, que son una calamidad y sus dificultades no tienen solución.

No son pocos los desesperados cuyas fantasías suicidas en sus mentes, cada minuto que pasa se hacen más firmes y convincentes. Pero unido a ello sienten también muchos deseos de seguir viviendo si determinados cambios ocurrieran, si se les brindara un poco de ayuda.

Es conveniente eliminar el criterio equivocado de no poder ayudarlos con el simple sentido común, pues ellos sólo necesitan que se les escuche y se les asista.

Ante una persona que le confía sus deseos de suicidarse,
le sugiero lo siguiente:

1.- No se alarme al recibir esta información, pero siempre tómela en serio.

2.- Estimúlela a que le confíe sus problemas y cómo ellos le hacen sentir.

3.- Hable usted lo menos posible para que predomine siempre
la voz de la persona que sufre.

4.-  Toque a la persona, pues el contacto piel con piel facilita la comunicación (ejemplo: ligera presión manual del antebrazo mientras
le invita a que se desahogue).

5.- No se ponga de ejemplo, ni le hable de usted y sus experiencias personales.

6.- No le dé las soluciones que fueron buenas para usted, pues puede ser que para ella no sirvan en lo absoluto.

 7.- Si no se siente seguro en lo que está haciendo, pida ayuda. No es aconsejable el manejo en solitario de personas con riesgo de suicidio cuando haya inseguridad.

8.- Acompáñela hasta que el peligro haya pasado, lo cual puede manifestarse al ser capaz de expresar verbalmente su crítica hacia los pensamientos suicidas cuando mejora su estado de ánimo, y se muestra más relajada, tranquila, cooperadora e interesada por las actividades cotidianas.

9.- Si el riesgo suicida persiste, lleve al sujeto para que reciba atención psiquiátrica especializada.

10.- Inténtelo de nuevo cuando cualquier otra persona le confíe sus propósitos suicidas y le saldrá mejor que la primera vez, como a todos los que nos hemos dedicado a la prevención del suicidio.

 

Prof. Dr. Sergio Andres Perez Barrero
Imagenes-Patricia Perrier Radix

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