CASO-Chiles en nogada

Cualquier día:

………8:00 am

………………..Ring………!

………………………………Bueno:

……………………………………..Paty, te puedo llevar a mi mamá..?

…………….8:30 am

………………………Gracias Paty, tengo que llegar a mi trabajo.

…………………………………..La recibo, la recuesto en el sofá de la sala y la arropo.

Ella se deja caer y parece dormir, me siento enfrente y la observo:

Narración:
Ella: 1:80 de estatura, rubia de ojos claros siempre bien peinada, coqueta, romántica, sabe decir poemas, canta, baila con parejas en un salón de baile los sábados y domingos, incansable va a la opera, a conciertos viaja por el mundo, maestra reconocida en Universidad prestigiada, cultísima, sociable, hospitalaria, esplendida… y ahora como muchas otras ocasiones está ahí recostada en el sofá de mi sala.

                         – Ella se abandona en mí, me tiene confianza y aprecio –

Después de dos horas empieza a tener conciencia, la saludo, me saluda.
En este momento está así:
Disminuida, no deja de temblar, su cara se ha transformado, parece una niña asustada, llorosa, indefensa, me pide que la abrace, la abrazo y me dice que tiene mucho miedo….!

        – Pareciera que en ese cuerpo hay dos personas completamente distintas –

Cuando está así, no puede valerse por sí misma,
no puede trabajar,
manejar,
decidir,
bañarse,
dar clases,
bailar,
comer, etc…

Me habla de los efectos de su malestar:
Diarrea, temblor, nausea, deshidratación, decaimiento, y en ocasiones hospitalización.
– Conozco esos síntomas por otras personas en casos similares –
Se queda en casa hasta las 3:00 pm cuando viene su hija por ella.

En ese entonces tenia 3 años en el grupo, todas la conocemos, es la mas animada, la mas culta, la mas humana, agradecida y compartida, la mas puntual, todo lo quiere saber, pide ejemplos para entender y avanzar, lo apunta, lo lee.

Ha enfrentado con mucha valentía muchas cosas en su vida, hija menor con dos hermanos mayores que le pegaban y abuzaban de ella, y una madre distante.

A lo largo del tiempo que ha estado con nosotros en el grupo nos damos cuenta que, una situación estresante la pone en ese estado y no lo puede superar.

Hemos visto como cae y como se levanta,
toma medicamentos para la depresión y para su -colón irritable-

Una vez nos pidió que fuéramos a su casa pues se sentía mal, conocíamos la casa muy grande muy bonita con un jardín lleno de flores, pero las especiales eran las rosas de todos colores que ella misma había sembrado.

En esa ocación estaba muy mal, no podía dejar de hablar y temblar, le pregunté que como la podía ayudar y volteando a verme me dijo: -mátame-.

Ese día en punto de las 8:00 pm tenía que tomar su medicamento, pero tenía mucho miedo de tomarlo porque era un medicamento nuevo y no sabía que reacción podría tener, la animamos a tomarlo y la acompañé a su recamara, vi como se puso la pijama y se metió a la cama, me pidió que me acostara a su lado y así lo hice, pero no podía dormir y empezamos a rezar.

Llegó su hijo y lo, pusimos al tanto y nos fuimos…!

Ya han pasado muchos años de eso y de varias recaídas, aun conservamos la amistad aunque ya no asiste al grupo pues está imposibilitada y ya no puede moverse sola, la visitamos y se alegra de vernos.

El grupo la ayudó en sus momentos mas difíciles, ella estuvo con nosotros 15 años, donde tuvimos la oportunidad de celebrar con ella muchas navidades, cumpleaños, acontecimientos familiares, invitaciones a su casa a comer unos deliciosos -chiles en nogada- que ella misma preparaba para 50 personas.

Linda como siempre fuiste, te recordamos y visitamos de cuando en cuando con tu familia.

Gracias por permitirnos tu amistad de tantos años.