Otras manifestaciones no verbales del sujeto con ideas suicidas


TEMAS DE SUICIDIO

Cuando el individuo no -verbaliza- sus ideas suicidas, se puede llegar a
sospecharlas mediante determinadas manifestaciones.

Algunos tienden a restar importancia
a las ideas suicidas, minimizarlas, sobre todo
con una sonrisa y expresiones como:
-No te preocupes por mí-, -No va a pasar nada-

El cese de la angustia, una sensación de paz y tranquilidad internas, un período de calma después de una fase de agitación, son signos de grave peligro suicida, pues se ha resuelto el conflicto entre los deseos de vivir y los deseos de morir a favor de estos últimos (la calma antes de la tormenta).

Otras veces el sujeto se iguala, se identifica de manera velada o explícita con un conocido suicida con expresiones como: -Yo no pienso hacer lo mismo que hizo mi primo que se suicidó- (y usted no ha mencionado el tema durante la conversación).

O también comparar su situación con la similar de una persona que se suicido: -Fulano se mató cuando supo que tenía cáncer- (y a él se le está investigando para diagnosticarle un cáncer).

  • Apuntan hacia la presencia de una idea suicida las conductas asumidas cuando se le pregunta si ha pensado en quitarse la vida, entre las que se destacan:
  • el llanto sin pronunciar palabra alguna
  • bajar la cabeza y mirar el piso
  • hacer silencio repentino motivado por la propia pregunta
  • fruncir el ceño
  • mostrarse intranquilo o angustiado, etc.

Hablan a favor de la existencia de un plan suicida, la tenencia escondida del futuro método para lograrlo (acumular tabletas, llevar consigo el tóxico, la soga), dirigirse hacia el lugar elegido para realizar el acto suicida y que usualmente no es visitado por el sujeto, ingerir bebidas alcohólicas en cantidades y con una frecuencia inusuales que llaman la atención de quienes lo conocen, mediante lo cual el individuo trata de lograr -el valor- necesario para llevar a cabo sus intenciones.

En no pocos casos las manifestaciones de angustia, miedo, intranquilidad, zozobra, son la expresión de una idea suicida que tiene la característica de ser recurrente, amenazadora, un pensamiento obsesivo en el campo de la conciencia del sujeto, sin que él se lo proponga y que es vivenciado como ajeno, impuesto desde el exterior, aunque lo reconoce como propio.

Esta idea reviste grave peligro, pues personas impresionables y sugestionables, mediante un proceso de autohipnosis pueden llevar el suicidio a vías de hecho.

Por último, se debe prestar especial atención a aquellas personas que experimentan cambios ostensibles en su comportamiento habitual que limitan sustancialmente su adaptabilidad social (ingestión de alcohol o drogas, deserción laboral, divorcio, disidencia del grupo de pertenencia) etc., aunque algunos autores excluyan estos cambios por considerar que se sustentan en motivaciones diferentes.

 

Prof. Dr. Sergio Andres Perez Barrero
Imagenes-Patricia Perrier Radix

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