Otra variante para el manejo de la persona con riesgo suicida


TEMAS DE SUICIDIO

Lo primero que se debe hacer cuando una persona
nos confía sus ideas suicidas, es:

TOMARLO EN SERIO

dándole la importancia requerida a la situación,
pues muchos cometen el grave error de considerar a quienes
intentan el suicidio como chantajistas, manipuladores, que se están
haciendo los locos,
que eso es un teatro o un alarde

Si piensan así, no podrán nunca comprender
ni ayudar a un presunto suicida.

Un segundo paso en este manejo, es tratar de comprender al sujeto, los motivos que tuvo para atentar contra su vida, y para lograrlo, es importantísimo escuchar con real interés lo que él dice, detenidamente, con atención, así se facilita la liberación de emociones y sentimientos lo cual cumple una función catártica, vomitiva, con el consiguiente alivio, aunque sea momentáneo, pero alivio al fin.

Todo lo anterior favorecerá la relación con él y
la ayuda que se desea brindar.

En tercer lugar, debemos tratar de facilitar en el individuo la búsqueda por sí mismo de soluciones a su problemática actual, de alternativas realistas y posibles, pues en momentos de crisis éstas están sustancialmente reducidas, y predominan los sentimientos de autodestrucción.

No es conveniente erigirse en juez supremo de los actos del sujeto o querer responsabilizarse con su vida si él está en condiciones de hacerlo por sí mismo.

Lo cuarto, es desterrar del pensamiento la idea falsa de minimizar el motivo por el cual una persona puede intentar el suicidio con expresiones como: -No lo hará pues lo que le está pasando no es motivo para quitarse la vida-. Para usted u otro individuo sin riesgo suicida, puede que ese motivo no desencadene dicho acto, pero para el sujeto en riesgo, un motivo similar puede precipitarlo.

Lo quinto que NUNCA DEBE HACERSE es retarlo, sugiriéndole métodos de mayor letalidad del que haya empleado en caso de ser sobreviviente de un intento de suicidio, como: -¿Y si tenías tantos deseos de morir por qué no te tiraste delante del tren?, y el sujeto sólo había ingerido tabletas de un ansiolítico de acción breve; o -Acaba de matarte de una vez que me tienes aburrido- o -Usted no se mata nada, no esté haciendo papelazos-, estas expresiones deben ser abolidas de nuestro léxico y criticar a quien las pronuncie porque, evidentemente, no sabe la hostilidad que este tipo de personas genera en él.

Pierda el temor de enfrentarse a personas con ideas suicidas, quienes, por lo general, son capaces de establecer una buena relación con usted, están muy necesitados de ser escuchados y desean seguir viviendo con solo que ocurran pequeñas modificaciones en sus vidas.

Y no olvide nunca que si intuitivamente considera que el sujeto está en crisis suicida y puede consumar el suicidio, trate por todos los medios de dirigirlo a un centro médico para su tratamiento especializado.

 

Prof. Dr. Sergio Andres Perez Barrero
Imagenes-Patricia Perrier Radix

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