Depresión Reactiva, por un evento externo

— Depresión Reactiva —

La – Depresión Reactiva – es un trastorno de adaptación
que también se conoce como depresión situacional.

casandra Barney_1Se trata de una – depresión transitoria –
que se activa por algún evento externo o trauma.

La depresión reactiva: es un estado de ánimo bajo en relación con un acontecimiento o un evento externo o circunstancia. En otras palabras, es un estado depresivo que la persona experimenta como respuesta a un estresor mayor, como una ruptura de pareja, muerte de un familiar, divorcio, pérdida de empleo…la muerte de un familiar o cónyuge, el divorcio, la pérdida del trabajo, problemas con los hijos, la jubilación, cumplir cierta edad o incluso mudarse.

Un evento que inicia una – depresión reactiva – puede ser aparentemente menor o sin importancia. La depresión reactiva debe ser evaluada en el contexto de los acontecimientos que la desencadenaron.

En general, el diagnóstico de esta enfermedad se basa en
la presentación de síntomas que no encajan fácilmente
en las demás categorías de la depresión.

Los síntomas de la
– depresión reactiva –
normalmente desaparecen en un período

de seis meses después de la eliminación de los estímulos estresantes.

– La depresión reactiva – es causada por un cambio repentino del entorno o de las circunstancias de una persona, o a veces, la presencia crónica de un factor de estrés -, dificultades financieras, tales como la pérdida repentina de un o un cambio en el valor de una gran inversión, o el repentino suicidio de un amigo.

También puede ser causada por un problema médico subyacente tal como una lesión o enfermedad. Un factor de estrés también puede ser crónico, por ejemplo, lidiar con un compañero de trabajo difícil puede causar estrés durante un período suficiente de tiempo para causar depresión reactiva. La característica de estas causas que las asocia con la – depresión reactiva -, es que el factor estresante a se puede quitar y los síntomas depresivos reactivos, aliviarse.

Los expertos sugieren que los – síntomas de la depresión reactiva – pueden incluir algunos o todos los siguientes:

  • dolores de persistentes
  • dolores de estómago o dolor que no responde al tratamiento
  • dificultad en sentir placer al realizar las actividades normales
  • tristeza
  • problemas de memoria
  • pensamientos de muerte
  • dificultades para tomar decisiones
  • llanto excesivo
  • cambios en los patrones de sueño
  • cambios en el peso
  • sentimientos persistentes de ansiedad o vacío
  • sentirse culpable
  • pesimista
  • desesperanzado o desamparado
  • pérdida de energía
  • pérdida de interés en las relaciones sexuales
  • uso creciente de alcohol o drogas
  • palpitaciones del corazón 
  • irritabilidad.

Este tipo de depresión puede ser grave y necesita ser tratada si persiste por un periodo de tiempo demasiado largo y la persona no se recupera. Sin embargo, en la mayoría de personas desaparece con el paso del tiempo y se puede volver a un comportamiento normal. En otras palabras; la – depresión reactiva – es temporal, al contrario que la depresión mayor que es a largo plazo.

1. Síntomas afectivos
En la depresión reactiva hay una clara alteración del estado de ánimo, el cual se presenta deprimido y con síntomas como la tristeza o la pérdida de interés. De hecho, la incapacidad de experimentar placer con la mayoría de actividades que, antes de la aparición del cuadro depresivo, resultaban gratificantes para la persona, se considera el principal síntoma de esta enfermedad.

Así mismo, esta dificultad para experimentar placer provoca una pérdida de interés notable por la mayoría de cosas, por lo que la persona con depresión reactiva se suele mostrar sin ganas de hacer nada. Así mismo, se puede presentar irritabilidad y ansiedad como respuesta al estado anímico y a la incapacidad de funcionar adecuadamente.

2. Síntomas cognitivos
La sintomatología afectiva va ligada a unos pensamiento determinados, los cuales suelen mantener y/o agravar los problemas del estado de ánimo.

Las personas con – depresión reactiva – suelen tener:

  • baja autoestima
  • mucho pesimismo respecto a su vida y su futuro
  • sentimientos de culpa
  • y un pensamiento marcado por los aspectos negativos de su vida.

Como ya hemos comentado, la – depresión reactiva – suele ir muy ligada a la personalidad del individuo y a la adaptación que realiza sobre los distintos estímulos que se presentan en su vida. De este modo, las personas con este tipo de depresiones pueden tener una personalidad muy centrada en lo negativo o muy perfeccionista.

Uno de estos dos tipos de personalidad podrían explicar la tendencia a remarcar en exceso los aspectos negativos, ser incapaz de adecuarlos, y configurar un pensamiento centrado en el pesimismo y la desvalorización personal. Así mismo, la depresión reactiva puede provocar sentimientos de desesperanza y dificultades para concentrarse, pensar y funcionar adecuadamente.

De este modo, muchas veces se puede tratar este tipo de depresión con psicoterapia y sin necesidad de tomar medicamentos. Una de las psicoterapias que han mostrado mayor eficacia para tratar – depresiones reactivas – es el tratemiento cognitivo conductual. Este tratamiento se basa, por una parte, en modificar los pensamientos de la persona.

Primeramente se trabaja para que la persona sea capaz de identificar sus pensamientos automáticos negativos (por ejemplo: si llamo a mi amiga y no me toma la llamada es que no me quiere), para que posteriormente pueda evaluar su validez y modificarlo por uno más positivo o más neutro.

Posteriormente se trabaja sobre las ideas más generales de la persona (por ejemplo: para ser feliz tengo que tener éxito en todo), y se hace lo propio para modificarlo por una idea más adaptada a la realidad y por lo tanto, menos negativa.

Así pues, la – depresión reactiva – es un tipo de depresión muy ligada a la forma de ser de la persona y a la adaptación que realiza sobre la vida, la cual puede mejorar notablemente si se trabaja en mejorar esos pensamientos y esas conductas que provocan o refuerzan el estado depresivo.

Los síntomas duran unos pocos meses dependiendo de lo que la causo, si los síntomas que interfieren con el funcionamiento diario, tales como:
  • el trabajo
  • la escuela
  • la familia o
  • las relaciones personales
  • son lo suficientemente importantes como para requerir una evaluación psicológica, se aconseja una evaluación con su médico tratante.

En caso necesario:

    • Llame a su médico.
    • Llame al 911 para servicios de emergencia o vaya a la sala de emergencias más cercana.
    • Llame a la línea directa gratuita de la Red Nacional de Prevención del Suicidio, las 24 horas, al 1-888-628-9454; teléfono para personas con problemas auditivos: 1-800-799-4889 (1-800-799-4TTY).

SAPTEL “Sistema Nacional de Apoyo, Consejo
Psicológico e Intervención en Crisis por Teléfono”  
(Cruz Roja Mexicana– 24 Hrs.) sin costo
Tel.- 52-59-81-21   –   01-800-472-78-35
saptel@prodigy.net.mx
http://www.saptel.org.mx/

Referencias

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    • Lewinsohn P.M. Gotlib J.H. Hautzinger M. Tratamiento conductual de la depresión Unipolar. En: V.E. Caballo Manual para el tratamiento cognitivo-conductual
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    • Vallejo J. Clasificación de los trastornos afectivos. En: Vallejo J, Gastó C. Trastornos afectivos: ansiedad y depresión. 2ª Edición. Masson. Barcelona, 2000.
Artista-Casandra Barney