112. Ámese a usted mismo -Sabiamente-


Interlocutor:
Soy medico de profesión.
Comencé con la cirugía, continué con la psiquiatría y también escribí
algunos libros sobre salud mental y curación mediante la fe.
Vengo a usted a aprender las leyes de la salud espiritual.

Maharaj: Cuando usted está intentando curar a un paciente,
¿qué está usted intentando curar exactamente?
¿Qué es la cura?
¿Cuando puede decir usted, que un ser humano está curado?
Int: Busco curar el cuerpo así como mejorar el lazo entre el cuerpo y la mente.
También busco ordenar la mente.

Mah: ¿Ha investigado usted la conexión entre la mente y el cuerpo?
¿En qué punto están conectados?
Int: La mente está entre el cuerpo y la consciencia que lo habita.

Mah: ¿no está el cuerpo hecho de alimento?
¿Y, puede haber una mente sin alimento?
Int: El cuerpo está constituido y se mantiene por el alimento.
Sin alimento, la mente usualmente se debilita.
Pero la mente no es mero alimento.

Hay un factor transformador, que crea una mente en el cuerpo.
¿Cual es ese factor transformador?

Mah: Lo mismo que la leña produce el fuego, el cual no es la leña,
así el cuerpo produce la mente, la cual no es el cuerpo.

¿Pero, a quien aparece la mente?
¿Quien es el perceptor de los pensamientos y sentimientos que usted llama la mente? Hay leña, hay fuego y hay el saboreador del fuego.
¿Quien saborea la mente?
Int:
El perceptor es independiente.

Mah: ¿Como lo sabe usted?
Hable desde su propia experiencia.
Int: Realmente no lo se.
Lo supongo.

Mah: La verdad es permanente. Lo real es sin cambio.
Ahora bien, ¿qué es en usted eso, que no cambia?
Mientras hay alimento, hay cuerpo y mente.
Cuando el alimento se acaba, el cuerpo muere y la mente se disuelve.
¿Pero perece el observador?
Int: Supongo que no. Pero no tengo ninguna prueba.

Mah: Usted-mismo es la prueba.
Usted es usted-mismo, usted se conoce a usted-mismo, usted se ama a usted-mismo. Haga lo que haga la mente, lo hace por el amor de su propio si-mismo. Es el amado, el amante, y lo amable. Es el si-mismo lo que hace al cuerpo y a la mente tan interesantes, tan queridísimos.

Int: Si el si-mismo no es el cuerpo ni la mente, ¿puede existir sin el cuerpo y la mente?
Mah: Sí, puede. Es ser—presencia-consciente—felicidad.
La presencia-consciente de ser, es felicidad.

Int: Puede ser un hecho de experiencia efectiva para usted, pero no es mi caso. ¿Como puedo llegar yo a la misma experiencia?
¿Qué practicas seguir, que ejercicios acoger?

Mah: Para saber que usted no es ni el cuerpo ni la mente, obsérvese a usted-mismo con tenacidad, y viva inafectado por su cuerpo y mente, completamente al margen, como si usted estuviera muerto.
Eso significa que usted no tiene puesto ningún interés en el cuerpo ni en la mente.

Int: ¡Peligroso!
Mah: Yo no le estoy pidiendo que cometa un suicidio. Ni tampoco puede usted cometerlo. Usted solo puede matar el cuerpo, pero no puede detener el proceso mental, ni puede poner fin a la persona que usted piensa que es.

Solo permanezca inafectado. Este completo estar al margen, no interesado en la mente ni en el cuerpo, es la mejor prueba de que en el núcleo de su ser, usted no es ni la mente ni el cuerpo. Lo que le acontece al cuerpo y a la mente puede no estar dentro de su poder cambiarlo, pero usted siempre puede poner fin a su imaginación de que usted es el cuerpo y la mente.

Acontezca lo que acontezca, recuerde que solo su cuerpo y su mente son afectados, no usted-mismo. Dígame, ¿qué pasos ha dado usted para separar su si-mismo real, de su cuerpo y mente?

Int: Yo soy medico, he estudiado mucho, me he impuesto a mí mismo una disciplina estricta a base de ejercicios y de ayunos periódicos y soy vegetariano.

Mah: ¿Pero en el fondo de su corazón qué es lo que usted quiere?
Int: Quiero encontrar la realidad.
Mah: ¿Qué precio está usted dispuesto a pagar por la realidad? ¿Cualquier precio?
Int: Aunque en teoría estoy dispuesto a pagar cualquier precio, en la vida de hecho, me siento impulsado una y otra vez a comportarme de maneras que se interponen entre mi-mismo y la realidad.
El deseo me pierde.

Mah: No es el deseo lo que es malo, sino su estrechez y pequeñez.
El deseo es devoción. Así pues, sea devoto de lo real, de lo infinito, del eterno corazón del ser. Transforme el deseo en amor. Todo lo que usted quiere es ser feliz. Todos sus deseos, cualesquiera que sean, son expresiones de su anhelo de felicidad. Básicamente, usted se desea el bien a usted-mismo.

Int: Sé que yo no debería..
Mah: ¡Espere! ¿Quien le dice a usted, que usted no debería?
¿Qué hay de malo en querer ser feliz?

Int: El si-mismo debe partir, lo sé.
Mah: Pero el si-mismo está aquí. Sus deseos están aquí. Su anhelo de ser feliz está aquí. ¿Por qué? Debido a que usted se ama a usted-mismo.
Así pues, ámese a usted-mismo -Sabiamente-.

Lo que es malo es amarse a si-mismo con estupidez, de manera que se haga sufrir a usted-mismo. Ámese a usted-mismo -Sabiamente-.
Tanto la indulgencia como la austeridad, tienen en vista el mismo propósito hacerle a usted feliz. La indulgencia es el camino estúpido, la austeridad es el camino sabio.

Int: ¿Qué es austeridad?
Mah: Una vez que usted ha pasado por una experiencia, no pasarla de nuevo es austeridad. Evitar lo innecesario es austeridad. No anticipar el placer o el sufrimiento es austeridad. Tener las cosas bajo control en todas las ocasiones es austeridad.

El deseo por si-mismo no es malo. El deseo es la vida misma, el impulso a crecer en conocimiento y experiencia. Son las elecciones que usted hace las que son malas. Imaginar que alguna pequeña cosa como el alimento, el sexo, el poder, la fama le hará feliz a usted es engañarse a uno mismo.

Int: Puesto que no hay nada básicamente malo en el deseo, como una expresión del amor de si-mismo, ¿como debe manejarse el deseo?
Mah: Viva su vida inteligentemente, con los intereses de su si-mismo mas profundo siempre presentes.
Después de todo, ¿qué quiere usted en realidad? No es perfección; usted ya es perfecto.

Lo que usted busca es expresar en la acción, lo que usted es.
Para esto, usted tiene un cuerpo y una mente.
Tómelos de la mano y haga que le sirvan.

Int: ¿Quien es el operador aquí?
¿Quien tiene que tomar de la mano el cuerpo-mente?
Mah: La mente purificada es el fiel servidor del si-mismo.
Se hace cargo de los instrumentos, interiores y exteriores, y les hace servir a su propósito.

Int: ¿Y cual es su propósito?
Mah: Viva una vida ordenada, pero no haga de ello una meta por sí misma. Solo debe ser el punto de partida para la elevada aventura.

Int: ¿Me aconseja usted que venga a la India repetidamente?
Mah: Si usted es serio, no necesita moverse.
Usted es usted-mismo dondequiera que esté, y usted crea su propio clima. La locomoción y el transporte, no le darán a usted la salvación.

Usted no es el cuerpo y llevar el cuerpo de un sitio a otro, no le llevará a usted a ninguna parte. Su mente es libre de recorrer los tres mundos, haga pleno uso de ella.

Int: Si yo soy libre, ¿por qué estoy en un cuerpo?
Mah: ¡Usted no está en el cuerpo, el cuerpo está en usted!
La mente está en usted. Ambos le ocurren a usted.
Están aquí debido a que usted los encuentra interesantes.
Su naturaleza misma tiene la capacidad infinita de saborear.
No conoce el mal ni la fealdad, espera, confía, ama.
Usted no sabe cuanto se pierde, por no conocer su propio si-mismo verdadero. Usted no es ni el cuerpo ni la mente, ni el combustible ni el fuego.

Mah: Eso que usted es, su verdadero si-mismo, usted lo ama, y haga usted lo que haga, usted lo hace por su propia felicidad. Encontrarlo, conocerlo, quererlo es su impulso básico. Desde un tiempo inmemorial usted se ha amado a usted-mismo, pero nunca sabiamente.

Use su cuerpo y su mente sabiamente en el servicio del si-mismo, eso es todo. Sea fiel a su propio si-mismo, ame a su si-mismo absolutamente. No pretenda que usted ama a los demás como a usted-mismo.

A menos de que usted se haya dado cuenta de que son uno con usted-mismo, usted no puede amarlos. No pretenda ser, lo que usted no es, no rechace ser, lo que usted es. Sin la realización de si-mismo, ninguna virtud es genuina.

jean pierre cassigneu10

Cuando usted sepa mas allá de toda duda,
que la misma vida corre por todo lo que es y que usted

es esa vida, usted amará todo, natural y espontáneamente.

Cuando usted se da cuenta
de la profundidad y plenitud de su amor a usted-mismo,
usted sabe que todos los seres vivos y el universo
entero están incluidos en su afección.

Pero cuando usted mira a algo
como separado de usted, usted no puede amarlo
pues usted tiene miedo de ello.

La alienación causa
miedo y el miedo depende de la alienación.

Es un circulo vicioso.
Solo la realización de si-mismo puede romperlo.
Vaya por ella resueltamente.

-Yo soy eso-
Conversaciones con:
Sri Nisargadatta Maharaj

Artista-Jean-Pierre-Cassigneu

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *