Dr. yo le iba a explicar lo que a él le ocurre, porque él no sabe expresar

Explíqueme Doctor..!

Expresiones engañosas (I)
-Dr. yo le iba a explicar lo que a él le ocurre, porque él no sabe expresar-

Así exponen con frecuencia quienes hacen todo lo posible por llevar la voz cantante en el consultorio y la entrevista, es el momento idóneo para plantear sus juicios sobre lo que está experimentando su ser querido.

No dudo del valor de las opiniones de los familiares, que ayudan, como información complementaria, a conformar un juicio mucho más cercano a la realidad. Mientras más fuentes de información se tengan, más conoceremos al sujeto que recaba nuestra ayuda.

Ahora bien, a veces sucede que determinados familiares, por lo general muy vinculados afectivamente al necesitado de ayuda, comienzan a darnos todos los detalles, sin siquiera permitirnos intercambiar unas palabras iniciales con el paciente.

Si logramos conocer el nombre del que se supone deba recibir la consulta
y le hacemos una pregunta, como por ejemplo:
¿Dónde trabajas, José?,
el pobre José es interrumpido por el familiar, quien responde:
Él trabaja como ascensorista, pero hace tres días que no asiste a su trabajo.

Y así sucesivamente. Y cuando le aclara que usted desea escuchar a José, que la consulta es de José, que quien está necesitado de ayuda es José, entonces hacen el consabido pronunciamiento.

Y claro, José no se expresa no porque no sepa, sino porque no se lo permiten. Y nunca aprenderá mientras tenga alguien con una necesidad desmedida de protagonismo y de autoridad aberrante.

Estos familiares son muy susceptibles, se duelen con facilidad y se sienten maltratados cuando se les pide hacer silencio, fundamental para el ejercicio médico de entrevistar al enfermo que sufre. Algunos persisten en sus propósitos de ser voceros de su representado y no queda otra alternativa que pedirles de favor dejarnos a solas con el paciente. Éstos, por suerte, son los menos.

Cuando usted quiere que alguien aprenda a expresarse, lo más lógico es permitirle que lo haga por sí solo. Al principio no lo hará bien, más tarde lo hará menos mal, y finalmente será capaz de tener una comunicación fluida.

El ensayo y el error y la corrección del error y el nuevo ensayo,
facilitan un adecuado aprendizaje.

Y ese aprendizaje debe facilitarse desde épocas tempranas de la vida, permitiendo a los hijos describir sus dolencias, invitándolos a expresar sus criterios, pidiéndoles su opinión sobre determinados asuntos con el objetivo de lograr desarrollar su capacidad de comunicación.

 

Prof. Dr. Sergio Andrés Pérez Barrero
Artista-Marialaura Pedone