Dr. el problema es que yo no sé decir que no

Explíqueme Doctor..!

fb-marilart-di-marialaura-pedone-14Expresiones engañosas (I)   -Dr. el problema es que yo no sé decir que no-

Acostumbran a decir esto personas que acuden a la consulta con manifestaciones de neurastenia, es decir, cansancio físico y mental, dificultades para concentrarse, lo cual les acarrea trastornos de la memoria de diversos grados, cefalea suboccipital referida como un -peso en el cerebro-, somnolencia diurna e insomnio nocturno, disminución de la productividad del trabajo y desarreglos en la esfera sexual.

Estos trastornos que afectan diversas esferas de la vida del individuo son consecuencia en la mayoría de las ocasiones,
de la manera en que enfrenta su vida.

La persona que -no sabe decir que no- es un sujeto con magníficos atributos personales: puntual, disciplinado, cumplidor, confiable, obediente, permeable a la crítica y a la presión del grupo, etc. Además, también goza del respeto y la consideración de los compañeros de trabajo, de familiares y amigos.

Entre sus características se encuentra la incapacidad para evitar que sobre sí mismo se multipliquen las responsabilidades y obligaciones. Y no sabe evitar nuevas tareas impuestas, a pesar de tener muchas más que el resto de sus compañeros.

Así, es jefe del colectivo de estudio o de trabajo, además de monitor de varias asignaturas o dirigente sindical; con cargos en alguna organización de vecinos, política, fraternal o religiosa; con una familia a la que atiende de forma esmerada. En otras palabras: -el hombre orquesta-.

Pero, como su vida se diluye entre incontables obligaciones, cada una de las cuales le demanda determinada cantidad de energía física y mental y la mayor parte de su tiempo, él, que no sabe decir que no, comienza a agotarse y a pensar que tiene alguna enfermedad física, generalmente anemia o hepatitis, causante de su decaimiento y la somnolencia durante el día, hasta que, después de un chequeo de rutina en el cual los exámenes habituales arrojan resultados negativos, es enviado a la consulta de psiquiatría.

Y uno de los primeros consejos a este tipo de personas es
el deber de -aprender a decir No-, como mecanismo defensivo para
evitar el exceso de responsabilidades y tareas.

Este recurso le permitirá hacer un uso más racional de sus potencialidades,
conservar su capacidad laboral,
conocer sus limitaciones por las experiencias pasadas, etc.

Y lo más importante, evitar las manifestaciones neurasténicas.

-Decir No- le dejará brindar una oportunidad a otro individuo para desarrollar
sus capacidades, demostrar sus habilidades y contribuir al buen
funcionamiento del colectivo de estudios o de trabajo.

-Decir No- le protegerá contra quienes no desean tener responsabilidad
alguna ni tampoco desean asumir una actitud de compañerismo hacia aquel
que está atiborrado de obligaciones.

-Hay situaciones en las que -No se puede decir No-
-Otras en las que -No se debe decir No-
-Algunas en las que -No es prudente o No conviene decir No-

Pero hay un gran número de oportunidades en las
que -Sí podrá decir claramente No-

y esa negativa no le ocasionará problema alguno.

-Por último, usted ha dicho casi siempre Sí-
-Por una vez que diga No, el mundo no se detendrá-
Y mañana, el sol volverá a brillar para todos.

 

Prof. Dr. Sergio Andrés Pérez Barrero
Artista-Marialaura Pedone