DEPRESIÓN ENMASCARADA


— La vida sin sentido —
Es lo que podría resumirse al hablar de la experiencia de la depresión-

Esta palabra es utilizada cotidianamente para describir estados de ánimo bajos, experiencias frustrantes, o momentos de insatisfacción con la vida.

Pero a veces se encuentra también camuflada con otros síntomas que rara vez se le adjudican, aunque son valiosas señales que nos ayudan a detectarla.

Los estados depresivos también
pueden manifestarse de formas menos directas.

Recordemos que el cuerpo habla y que siempre tiene sus razones, así que resulta más económico, en todos los sentidos, hacerle caso e intentar comprender sus señales para hacerles frente de una manera efectiva.

El cuerpo no es un enemigo y mucho menos
cuando nos avisa de la necesidad de un cambio para estar mejor.

Pero como sabemos, resulta mas facil decir que a uno le duele la cabeza, que ir por ahí diciendo que uno está deprimido/a. Lamentablemente las problemáticas emocionales siguen sufriendo del estigma social y esto no solo limita la libre expresión de la insatisfacción personal o del pesar, sino que además dificulta la consciencia de la asociación entre el síntoma y la depresión.

Cuando empezamos a presentar dolores de toda clase, tratamos de analizar de donde vienen y por qué están ahí, siempre pensamos en movimientos que hacemos o en golpes que recibimos, pero muy pocas veces pensamos en que puede ser una cuestión meramente emocional.

La forma en la que nos sentimos, muchas veces dicta cómo estará nuestro cuerpo o que dolores presentaremos, tan simple como eso, la cuestión está en saber leer esto y entender en dónde es que estamos fallando para solucionar los dolores que tenemos.

La presencia de más de un dolor, las descripciones exageradas o pormenorizadas del mismo, que el dolor varíe de una visita a otra con el médico, que ningún tratamiento analgésico funcione, así como que cualquier molestia o sensación de cansancio y desánimo dure más de dos semanas, son algunos de los indicios que deben hacer sospechar al médico que puede tratarse de una depresión.

Asi como el dolor de espalda, dolor en las articulaciones y extremidades o malestar gástrico son algunos de los síntomas físicos que pueden enmascarar cuadros de depresión o de ansiedad generalizada y que dificultan su diagnóstico.

A su juicio, -el paciente acude a su médico de cabecera por dolores y quejas somáticas asociadas, o formando parte de un cuadro depresivo y generalmente, sólo recibe un tratamiento analgésico que resulta ineficaz-.

La poca capacitación para afrontar los procesos emocionales también suele ser desviada hacia hábitos conductuales que, aún sin saberlo, sirven para evitar el contacto con el sentimiento depresivo. Algunas de estas conductas son más o menos aceptadas socialmente, como el trabajo excesivo, la vida social tan activa que no deja tiempo para el encuentro íntimo, el consumo de alcohol que traspasa la experiencia del placer o la adicción y consumo de drogas y otros comportamientos adictivos, entre muchas otras opciones.

Sin embargo, a pesar de la lucha contra la consciencia, existen ciertas experiencias que nos hacen vulnerables a las depresiones, como: los abandonos, los duelos, las dificultades que sobrepasan las posibilidades personales, los problemas económicos, los conflictos laborales, las rupturas de pareja, los procesos migratorios y otros cambios.

Pero no siempre que nos vemos enfrentados a cualquiera de estas experiencias vamos a desarrollar una depresión. Depende también de las variables históricas individuales, del contexto social, de aspectos ambientales, biológicos y psíquicos.

Por ejemplo, es diferente la tristeza profunda e intensa, pero que no atrapa, no constriñe ni bloquea, que la depresión que oprime y ahoga y que, incluso a veces, carece de motivos concretos relacionados con la realidad personal.

Testimonio:
“No sabía que padecía depresión, me dolía el cuerpo y me sentía sin fuerza, muy fatigada. Nada funcionaba”, explica una persona.

Ella como el 69% por ciento de los pacientes padecía dolores de espalda, mareos y malestar gástrico.

Sin saber que el dolor puede enmascarar cuadros de depresión o de ansiedad crónica y muchas veces despistar a los profesionales de la medicina, retrasando un diagnóstico correcto.

De hecho, estos síntomas físicos se asocian a una mayor severidad de la patología.

El proceso que sigue el paciente es siempre el mismo. Acude en primera instancia a su -Médico Familiar-, “Cuando me sentía mal acudía a -Urgencias Médicas-”. Esto favorece que ante la imposibilidad de un -diagnostico claro, el médico se convierta en -detective- a la hora de detectar los casos que acarrean una depresión enmascarada-.

“La presencia conjunta de ansiedad, depresión y
síntomas somáticos es casi siempre la norma, que la excepción”

Un adecuado diagnóstico de la depresión puede evitar mucho sufrimiento, y un tratamiento acertado puede convertir un momento desafortunado en una verdadera oportunidad de cambio.

Hay cosas como el estrés o la tristeza que hace que aparezcan distintos dolores, hoy te traemos una lista de 20 síntomas que hablan acerca de los dolores musculares causados por emociones, veamos cuáles son para que sepas lo que puedes hacer para solucionarlo:
-Dolores de cabeza o de espalda.
-Opresión en el pecho.
-Dolores lumbares.
-Cervicales.
-Dorsales.
-Abdominales o pélvicos.
-Fatiga intensa.
-Insomnio o problemas con el peso corporal.

Son con frecuencia, síntomas que enmascaran la depresión, pasando desapercibida por la persona que la padece y/o por médicos o psicólogos poco familiarizados con los procesos psicosomáticos.

Te mostramos cuales son los 20
dolores en el cuerpo que podrían estar ligados con
estados emocionales, o enmascarar una
-Depresión-

— Los dolores físicos causados por estados emocionales —

Dolores musculares:
Esto indica que no somos lo suficientemente flexibles con la situación de nuestra vida.

Dolor de cabeza:
Hay una decisión importante que no has tomado, analízalo.

Dolor en el cuello:
Esto es que no has podido perdonar o un problema que no has olvidado, trata de superarlo.

Dolor en las encías:
Esto quiere decir que hay otra decisión faltante en tu vida, trata de resolverla.

Dolor en hombros:
Esto tiene que ver con la carga emocional, toma las cosas más a la ligera y trata de hablarlo con alguien.

Dolor de estomago:
El estrés es tu peor enemigo, intenta disminuirlo lo más que puedas.

Dolor en la parte superior de la espalda:
Es porque necesitas un poco de apoyo emocional.

Dolor de espalda baja:
Las preocupaciones financiaras son las principales en esto.

Dolor en el sacro y cóccix:
Es porque hay una situación que no has enfrentado, hazlo de una vez.

Dolor en los codos:
Te resistes a los cambios que vienen en tu vida, deja que la vida fluya.

Dolor en los brazos:
Hay una carga pesada personal o de alguien más, toma en consideración si es importante.

Dolor en las manos:
Es porque hay algo que no has podido alcanzar o conectar.

Dolor en las caderas:
Tienes miedo de moverte a hacer algo nuevo.

Dolor en las articulaciones:
Falta flexibilidad de tu parte para aceptar los nuevos cambios en tu vida.

Dolor en las rodillas:
Estás cayendo en la pretensión, trata de ser más humilde.

Dolor en los dientes:
No te gusta la situación en que vive y esperas a que se solucione pronto.

Dolor en los tobillos:
Te falta placer y diversión, dedícate un poco de tiempo.

Dolor por fatiga:
Te aburres y niegas lo que viene en tu vida, deja que progrese.

Dolor en los pies:
Sufres de una depresión o baja de ánimos, intenta realizar algo divertido que te desconecte.

Artista-Izabela Krzyszkowska