¿Qué necesita una persona deprimida de su familia?


HAY MUCHAS COSAS QUE
PODEMOS HACER, POR UNA PERSONA QUE ESTÁ
-DEPRIMIDA-

La primera, es diferenciar
claramente quién es, y dónde está cada uno.

Cuando nos dejamos llevar por la persona que sufre una depresión, hacemos nuestros sus sentimientos, nos dejamos alienar por su visión negra de la realidad y como modo de evitar entrar en su mundo, le urgimos a que salga.

Cuando diferenciamos quien es cada uno, podemos mantenernos en nuestro espacio, poner límites adecuados y acompañar al otro, desde quiénes somos y desde quién es, con lo que siente en cada momento.

La empatía es básica. Es necesario escuchar a la persona deprimida -dejando a un lado nuestros juicios o críticas a su vivencia, recordemos que no es nuestra vivencia, es la suya y en estos momentos, se encuentra distorsionada su percepción de la realidad-, así que todo intento de racionalizar y buscar que entienda, es del todo inútil.

Estar cerca respetando su ritmo, un paseo por la playa o la montaña, salir a los espacios abiertos poco poblados puede ser gratificante. El ejercicio estimula, pero ha de ser pausado porque no podemos olvidar que generalmente la persona deprimida se encuentra cansada y con poca energía.

Cuando hablamos con un familiar
o con un amigo que padece una depresión,
es necesario poner énfasis en dos aspectos fundamentales:

1) Insistir en que se trata de un estado
que necesita de un tratamiento adecuado para mejorar.

2) Que la depresión no es irreversible,
es curable y aunque ahora lo vea todo negro, pronto estará mucho mejor.

-Por supuesto tenemos que estar preparados para sus negativas, el depresivo no lo creerá, al menos las personas cercanas no percibirán ningún alivio, más bien percibirán incredulidad e indiferencia, -porque cualquier persona afectada por la depresión está convencida de que su mal es incurable e irreversible-.

Sin embargo, estos mensajes repetidos frecuentemente sobre la necesidad de una ayuda profesional y que de la depresión se sale, son recogidos y registrados en la psique del depresivo, y poco a poco hacen mella provocando atisbos de esperanza y constituyen una poderosa ayuda exterior.

Estar cerca de la persona depresiva, con actitud cercana y amorosa, acompañando sin juicios ni exigencias, es la manera más potente, eficaz y poderosa para acompañar al que sufre.

Por otra parte, junto a las dos ideas que debemos trasmitir al enfermo, respecto a que la depresión es curable y que necesita tratamiento profesional, -también sería necesario saber, qué puede ser contraproducente decirle a una persona deprimida, porque, a pesar de nuestra buena intención, no le estaremos ayudando, sino todo lo contrario-.

 

Artista-Camila do Rosário

Busque ayuda inmediatamente si:
Se siente abrumado.

Está pensando en hacerse daño o en dañar a otra persona.
Es incapaz de controlar su comportamiento.
Tiene otros síntomas muy angustiantes de trastorno
de estrés postraumático.

EN CASO NECESARIO:
Llame a su médico.
Llame al 911 para servicios de emergencia
 o vaya
a la sala de emergencias más cercana.

SAPTEL “Sistema Nacional de Apoyo, Consejo 
Psicológico
e Intervención en Crisis por Teléfono”

(Cruz Roja Mexicana– 24 Hrs.) sin costo
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