128. Recuerda la regla número -seis-


— El Silencio —

-El silencioso conocimiento interior –

El estimado psicólogo y filósofo William James dice lo siguiente:
«Sabemos vagamente, en el fondo de nuestra mente,
lo que tendríamos que estar haciendo …
Pero no nos decidimos a empezar …
Esperamos a cada momento que se rompa el hechizo.

Hay un algo silencioso en nuestro interior que dispone que nos
expresemos. Ese algo es el alma que te dice que prestes
atención y te conectes a la fuerza de la intención a través del
amor, la bondad y la receptividad.

-Es mi intención llevar una vida tranquila, libre de estrés-
Hacer realidad la intención de llevar una vida tranquila y libre de estrés es una
forma de poner de manifiesto tu destino más grandioso.

A mí me parece que lo que nuestra Fuente tenía en mente cuando
dispuso que viniéramos aquí es que viviéramos experiencias felices
y jubilosas en la Tierra.
Cuando te encuentras en un estado de felicidad y júbilo,
has vuelto a la alegría pura, creativa, dichosa —sin necesidad de emitir juicios—,
que es en realidad la intención.

-Fuiste creado de una Fuente pacífica y alegre-
Cuando te encuentras en ese estado de alegría desbordante, estás en paz con todo.
Esa era la intención de que vinieras aquí y con lo que estás decidido
a coincidir en tus pensamientos, sentimientos y actos.

Los pensamientos inquietos que provocan hipertensión, nerviosismo,
sensación persistente de malestar, imposibilidad de dormir o
relajarse y frecuentes muestras de desagrado o indignación perturban tu estado natural. Aunque no lo creas, tienes poder para crear la vída tranquila
y libre de estrés que deseas.

-El estrés es un deseo del ego-
Ese molesto ego está funcionando cuando experimentas estrés o ansiedad.
Quizá tu ego se siente más eficaz cuando se dedica al estrés,
pero no existen estrés ni angustia reales en el mundo;
son tus pensamientos los que crean esas falsas creencias.

-El estrés no se puede empaquetar, ni tocar, ni ver-
Lo único que existen son personas dedicadas a los pensamientos estresados.
Cuando pensamos con estrés, provocamos reacciones en el cuerpo, valiosos mensajes
o señales a los que debemos prestar atención.

Estos mensajes pueden adoptar muchas formas y enfermedades

-Tú eres paz y alegría, pero has permitido que el ego domine tu vida-

Para que dejes de tomarte tan en serio, a continuación reproduzco unos desenfadados párrafos de un libro de Rosamund y Benjamín Zander (él es el director de la Orquesta Filarmónica de Boston) titulado The Art of Possibility. Ilustra de una forma encantadora cómo permitirnos que el ego cree muchos de los problemas que etiquetamos con los nombres de estrés y ansiedad.

Dos primeros ministros están en una habitación discutiendo problemas de Estado. De repente irrumpe un hombre, casi apoplético de furia, y se pone a gritar, a dar patadas y puñetazos en la mesa. El primer ministro del país anfitrión le dice:
«Peter, haz el favor de recordar la regla número seis»
con lo cual Peter recobra la calma, pide disculpas y se retira.

Los políticos reanudan la conversación, pero tras veinte minutos los vuelven a interrumpir, en esta ocasión una mujer histérica, con los pelos de punta, que no para de gesticular. Se repiten las mismas palabras ante la intrusa:
«Por favor, Marie; recuerda la regla número seis»
Vuelve a reinar la calma y la mujer se retira, pidiendo excusas con una inclinación de cabeza.

La tercera vez que se repite la escena, el primer ministro que está de visita en el país le plantea lo siguiente a su colega:
«Amigo mío, he visto muchas cosas en mi vida, pero nada tan extraordinario como esto.

¿Le importaría compartir conmigo el secreto de la regla número seis?
«Muy sencillo», contesta el primer ministro del país anfitrión.
La regla número seis es:
“No seas idiota; no te tomes tan en serio”
«Ah, una regla excelente», dice el otro político.
Tras reflexionar unos momentos, pregunta:
¿Y puedo preguntarle cuáles son las demás reglas?
«No existen»

Cuando te enfrentes con el estrés, las presiones o la ansiedad, recuerda la
«regla número seis» en el momento mismo en que te des cuenta
de que tienes pensamientos de estrés.
Si te das cuenta del diálogo interior que causa el estrés y no le haces caso,
puedes evitar los síntomas físicos que provoca.

¿Cuáles son los pensamientos que producen estrés?
«Soy más importante que los que me rodean»
«Mis expectativas no se cumplen»
«No tendría que esperar; soy demasiado importante»
«Yo soy el cliente, y exijo que me atiendan»
«Nadie más sufre tantas presiones»

Todo lo anterior, junto a una lista potencialmente infinita de
pensamientos de la «regla número seis» son los típicos trucos del ego.

-Llevar la intención ante la presencia del estrés-
Tienes cientos de oportunidades, cualquier día, de poner en práctica la
«regla número seis» llevando la fuerza de la intención al
momento y eliminando el potencial para el estrés.

Tu intención consiste en llevar una vida tranquila,
libre de estrés y ansiedad. Sabes que el estrés no existe en el mundo,
y que sólo existen personas con pensamientos de estrés.

Vivimos en un mundo que fomenta las razones para sentir ansiedad.
Nos han enseñado que sentirse bien en un mundo en el que existe tanto
sufrimiento es una postura inmoral.

Nos han convencido de que optar por sentirse bien en momentos malos
para la economía, en épocas de guerra, en épocas de inseguridad o muerte,
o ante una catástrofe inminente en cualquier lugar del mundo es
algo de mal gusto, algo que no está bien.

-Ese silencioso saber interior no te dejará en paz-
Puedes intentar no hacerle caso, como sí no existiera, pero cuando estés a solas,
en auténtica comunión contigo mismo,
notarás que el vacío espera que lo llenes con tu música.

Desea que aceptes los riesgos que conlleva y que dejes de
prestar atención a tu ego y al ego de los demás que te dicen
que te conviene un camino más fácil o más seguro.

La ironía está en que no se trata necesariamente de realizar
una tarea concreta, ni de tener una ocupación específica ni de vivir en un sitio concreto.
Se trata de que te repartas de una forma creativa, amante, utilizando las
destrezas y los intereses que forman parte inherente de ti.

Puede ser cualquier actividad:
bailar, escribir, curar, la jardinería, cocinar, ser padre o madre,
dar clases, ser compositor, cantar, hacer surf.. lo que sea.
La lista es inacabable..!

 

Artista-Chie Yoshii

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