125. Acercó -El mas allá- con -el mas acá-

El reino al derecho:
Como veremos en breve, el reino
que trastornó el mundo es un reino único.

— Es un reino de valores al revés —

-Vivimos en un mundo al revés-
no hace falta ser muy listo para darse cuenta de eso.

En lugar de trabajar para vivir, que sería lo justo, vivimos para el trabajo;
y en lugar de salir al mundo a descubrir de nuevo las cataratas de Iguazú (bonita excursión) esperamos que las cataratas vengan hasta nosotros a través del televisor.

Encontraríamos muchos más ejemplos. El dibujante Miguel Calatayud , continuando la tradición de los grabados populares que desde siempre han descrito con mucho humor este mundo nuestro puesto patas arriba, ha juntado en -El mundo al revés- cuarenta escenas sorprendentes que aspiran a hacernos pensar tanto como a divertirnos.

En este libro, espejo fiel de la vida, aunque parezca otra cosa, encontraremos -vacas acomodadas en un tren mirando por la ventana a la gente que está tranquilamente pastando; peces que pescan a los pescadores; seres humanos que cargan a las espaldas sus pesados vehículos; paracaídas que ascienden en vez de descender; ángeles que arden en el infierno; y a un señor vulgar y corriente que, él solito y de un golpe fatal, mata a la muerte-.

En 1978, Donald Kraybill escribió un libro titulado
-The Upside- Down Kingdom- (El reino al revés),
en el cual él examinó algunos de estos valores al revés que tiene
-El reino de Dios-

Pero para comprender completamente este reino al revés, tenemos que primeramente echarle un vistazo a un reino que estaba al derecho.

Las escrituras nos presentan este reino al derecho en el libro de Éxodo,
donde Dios les habló a los israelitas:

-Ahora, pues, si diereis oído a mi voz, y guardareis mi pacto, vosotros seréis mi especial tesoro sobre todos los pueblos; porque mía es toda la tierra. Y vosotros me seréis un reino de sacerdotes, y gente santa- (Éxodo 19.5–6).

-Esta fue la oferta de Dios a los israelitas-: que ellos podrían ser su reino especial de sacerdotes. Y los israelitas aceptaron su oferta. Ellos entraron en un pacto con él en el Sinaí. Al igual que la mayoría de los pactos, éste estaba conformado por dos partes. Si los israelitas obedecían la voz de Dios, serían para él -un reino de sacerdotes, y gente santa-. Así como cualquier otro reino, la nación de Israel tendría un gobernante y leyes.

Sin embargo, su Rey, Legislador y Juez sería Dios mismo (Isaías 33.22). Las leyes del reino de Israel eran la ley mosaica, dadas directamente por Dios.

A pesar de estos rasgos especiales, el reino de Israel seguía siendo un -reino terrenal-. En la mayoría de los aspectos, era similar a los reinos del mundo: -tenía un territorio físico y geográfico; su pueblo era de una marcada nacionalidad étnica. Ellos defendían su reino con soldados terrenales, armados con espadas, lanzas y arcos. Al igual que todos los otros reinos terrenales, los israelitas extendieron su territorio mediante el uso de la espada-.

A la vista de las naciones vecinas, el rasgo más distintivo de los israelitas
era que su ley prohibía la idolatría.

De hecho, hasta las bendiciones que Dios prometió a los israelitas
eran terrenales y materiales:

-Si oyeres atentamente la voz de -Yavé- tu Dios, (…) bendito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, el fruto de tus bestias (…). -Yavé- te enviará su bendición sobre tus graneros (…). Y te hará -Yavé- sobreabundar en bienes, en el fruto de tu vientre, en el fruto de tu bestia, y en el fruto de tu tierra (…). Te abrirá -Yavé- su buen tesoro, el cielo, para enviar la lluvia a tu tierra en su tiempo (…). Y prestarás a muchas naciones, y tú no pedirás prestado” (Deuteronomio 28.1–12).

-En conclusión, el antiguo reino de Israel era un reino al derecho-. Incluso su patrón era comprensible para las otras naciones del mundo. De hecho, en muchos aspectos, el antiguo Israel seguía el mismo patrón sobre el cual las otras naciones habían sido establecidas.

-La diferencia fundamental residía en que las otras naciones creían que eran sus dioses quienes los habían establecido como nación-. Ellos creían que eran sus dioses quienes los prosperaban materialmente cuando ellos les rendían culto. Y también creían que eran sus dioses quienes los castigaban con sequías y hambrunas cuando se disgustaban con ellos.

En muchos sentidos, la cosmovisión de las naciones gentiles era muy similar a la cosmovisión de los israelitas. La diferencia principal estaba en asuntos de religión y moralidad, no en asuntos de estado.

Pero el antiguo reino de Israel, que era predominantemente terrenal, no había sido establecido como un fin en sí. Tenía la finalidad de ser un tutor que guiara a los israelitas a algo mucho mayor, un reino que verdaderamente no sería de este mundo.

-Un Reino de otra naturaleza-
El año 30 d. de J.C. comenzó como cualquier otro año.
Los sacerdotes judíos aún ofrecían sacrificios diarios en el templo.
Los agricultores trabajaban en sus campos, y las mujeres lavaban ropa en los arroyos. Los pescadores colgaban sus redes para que se secaran a orillas del Mar de Galilea.

¡Pero de pronto apareció en escena un profeta llamado Juan.!
Vestido con pelo de camello y un cinto de cuero, Juan era un personaje que atraía la atención de la gente.

Y consigo traía un mensaje alarmante:
¡ El Reino de Dios estaba cerca..!
Acercó -El mas allá- con -el mas acá-

 ¿Estaba cerca el reino de Dios..?
¡Para los judíos, esto significaba que el Mesías estaba por venir..!
¡Significaba la expulsión del control romano..!
¡Significaba que ellos recuperarían su independencia como nación..!

No es de extrañarse que el mensaje de Juan llamara la atención de todos.
La gente en tropel acudió a él para averiguar
qué deberían hacer a fin de prepararse para este reino.

Sin embargo, cuando Juan identificó a Jesús como su tan esperado Mesías,
la mayoría de los judíos no se sintieron emocionados.

¿Jesús de Nazaret.?
Él no parecía ser el Mesías que ellos esperaban.
Obviamente, él no era un guerrero.
Y ni siquiera intentaba organizar un
ejército para liberar a los judíos del poder romano.
De hecho, él ni siquiera predicaba contra los romanos.
¿Sobre qué predicó Jesús..?

¿Cuál fue el tema principal de la predicación de Jesús?
¿La necesidad de salvación del hombre?
¿El amor de Dios por el género humano?
¿La necesidad de nacer de nuevo?
¿El hecho de que Jesús moriría en rescate por nosotros?

Por supuesto, Jesús habló acerca de todas estas cosas. Y todas ellas son verdades esenciales. Sin embargo, ninguna de ellas fue el tema principal de su mensaje.

-No, el tema principal del mensaje de Jesús fue el reino de Dios-.
-Hay cerca de cien referencias al reino de Dios a través de los evangelios.
-Además, la mayoría de las parábolas de Jesús fueron sobre el reino.
-De hecho, Jesús dijo que la razón por la que él fue enviado a la tierra fue para anunciar el reino:
-Es necesario que también a otras ciudades anuncie el evangelio del reino de Dios; porque para esto he sido enviado- (Lucas 4.43).

-Eso no es precisamente lo que estamos acostumbrados a escuchar, ¿verdad?-
A todos se nos ha querido dar la impresión de que el propósito principal de la venida de Jesús a la tierra fue -salvarnos de nuestros pecados-.

Y definitivamente ese fue uno de los propósitos de su venida.
Pero ése no fue el único propósito.

Dondequiera que fue,
Jesús anunció el reino de Dios.
-Desde entonces comenzó Jesús a predicar, y a decir:

Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado. (…) Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo. (…) Y cuando la gente lo supo, le siguió; y él les recibió, y les hablaba del reino de Dios, y sanaba a los que necesitaban ser curados. (…) Recorría Jesús todas las ciudades y aldeas, enseñando en las sinagogas de ellos, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo” (Mateo 4.17, 23; Lucas 9.11; Mateo 9.35).

¿Y.. qué predicaron los apóstoles?
Cuando Jesús comisionó a sus discípulos,
les dijo específicamente que predicaran acerca del reino.

Note sus instrucciones sobre lo que debían predicar:

  • -Y yendo, predicad, diciendo: El reino de los cielos se ha acercado. (…) Y los envió a predicar el reino de Dios, y a sanar a los enfermos. (…) Y sanad a los enfermos que en ella haya, y decidles: Se ha acercado a vosotros el reino de Dios” (Mateo 10.7; Lucas 9.2; 10.9).

  • Comprenda que estos no son algunos pasajes aislados citados como prueba. En casi todos los pasajes en los que Jesús les dio a sus discípulos instrucciones de predicación, les dijo que predicaran acerca del reino.

  • Seguramente usted recuerda al discípulo que dijo que seguiría a Jesús, pero que primero enterraría a su padre. ¿Qué le dijo Jesús? -Deja que los muertos entierren a sus muertos; y tú ve, y anuncia el reino de Dios- (Lucas 9.60).

  • -Estos son aspectos trascendentales del evangelio-. Sin embargo, son un medio para lograr un fin: -entrar en el reino de Dios-. Jesús nunca pretendió que sus seguidores predicaran de la salvación y el nuevo nacimiento como cosas aparte del reino. El reino es un aspecto absolutamente elemental del evangelio. -Cuando les hablamos a las personas de la salvación, pero no decimos nada acerca del reino, no estamos predicando el evangelio de Jesucristo-.

    Él dijo: -Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin- (Mateo 24.14).

 

EL REINO QUE TRASTORNO EL MUNDO
David W. Bercot

Artista-Sammy Charnine

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